
Hace muchisimos días que no escribo, pero es que fueron unos días muy muy raros, y sinceramente en los que me encontraba muy de bajon creyendo que todo por lo que estaba luchando no valía de nada y que cada paso que daba me alejaba más de ella ...
Pero como siempre sucede, cuando ya no veía ni una pizca de luz en todo esto, pues alejop! un empujoncito más ...
Como ya dije en alguna ocasión no me gusta la monotonía, pero creo que jamás había vivido tal montaña rusa en mi vida, tal que hay momentos en los que llego a pensar que tengo que bajar ya de la atracción, que ya es demasiada adrenalina, pero nunca fui de hacer eso y ahora no voy cambiar por muy grande que sea la pendiente.
No puedo mentirme a mi misma diciéndome que sé a donde me llevará todo esto, por que no es verdad, por que me encuentro super perdida, no por lo que yo quiero por que lo tengo todo clarísimo, más claro de lo que nunca lo tube antes, pero no se si su cabeza está tan ordenada como la mía. Por eso, y gracias a todo esto he aprendido que tengo que vivir y disfrutar simplemente cada chiquito momento que me ofrece, nada más y no pensar en lo que será.
Y aquí es a donde quería que llegara esta entrada.
A darte las GRACIAS por el fin de semana que pase a tu lado, por que cada momento que pasé contigo ha sido increible, pero creo que éste se lleva por encima a todos ellos juntos.
No supuso un fin de semana, significó 2 días de total desconexión de la vida real, de los problemas, y eso a día de hoy para mí ya es un lujo.
Y aún por encima le sumo lo más importante: Me has enseñado que no me equivoqué, me has demostrado que debemos creer en el destino, que no sucede por que sí, por que aquel día que tropezamos y tus ojos se clavaron en los míos, eso no fué una casualidad.
Has conseguido en 48 h. desmostrarme que mi destino eres Tú.
Gracias por este fin de semana inolvidable y sobre todo gracias por creer conmigo en esto.
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